Vierte unas cuantas gotas de detergente líquido lavavajilla en un tazón con agua tibia (no caliente). Mezcla suavemente. Si bien el agua común del grifo funcionará, para obtener mejores resultados, podrás usar agua gasificada sin sodio o agua carbonatada. La carbonación en estos líquidos ayudará a desprender la suciedad y los restos acumulados.[1]
- No uses agua caliente o hirviendo, en especial si tus joyas tienen piedras preciosas frágiles. Algunas piedras preciosas, como el ópalo, podrían rajarse si se les somete a cambios drásticos y rápidos de temperatura
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